#DíaMundialdelMalbec 🍷 5 datos curiosos

El Malbec es por mucho, una de las cepas más importantes en las regiones vitivinicolas. Importada desde Francia, primero a Chile y luego a Argentina en 1852, el Malbec encontró su lugar en el oeste argentino; ¿la razón? es muy simple, el clima seco y los suelos permitieron a la cepa adaptarse por completo para convertirse en una de las más cultivadas en el país.

 Para celebrar el día Mundial del Malbec te compartimos los siguientes datos que todo wine lover debe saber:

  • El Malbec es considerada una de las 18 cepas nobles

Una cepa noble es aquella uva capaz de producir un gran vino sin mezclas, es decir monovarietales; son muy resistentes y adaptables ante situaciones adversas, y además, a medida que «envejece» aumenta su calidad. 

  • La cepa de los  mil sinónimos 

Casi todas las cepas tienen sinónimos, pero el Malbec (muy difundido en la Edad Media) tiene alrededor de mil sinónimos documentados.  Los más usuales son Côt Noir, Auxerrois y Pressac, pero también podemos encontrar en el listado nombres como Medoc Noir, Queue Rouge, Agreste, Gourdaux, Negrera, etc.

  • Argentina salvó al Malbec del olvido

Con el surgimiento de nuevas zonas y epidemias durante el siglo XIX y la gigantesca helada de 1956, el Malbec estaba desapareciendo y nuevas cepas ocupaban el lugar de ésta. Hasta que en el año de 1990 apareció el Malbec «argentino» que reescribió la historia de esta maravillosa cepa.

  • A mayor altura, mejor el Malbec

Esto se debe a que a mayor altura hay una mejor exposición de rayos ultravioletas y como una medida de protección, la uva genera una piel más gruesa y oscura, logrando una mayor concentración de sabores, colores y aromas.

  • En Sudáfrica existen unas 400 hectáreas de Malbec y en Nueva Zelanda 120

La plantación de esta cepa no sólo se limita a nuestro país o las cercanías de Cahors en Francia, sino que muchos están plantando y probando. Despues de Francia y Argentina, los países con más plantaciones de Malbec son Estados Unidos y Chile.

Descubrí el tiempo óptimo de consumo para un vino ⏳

El vino, a diferencia de otros tipos de productos , es una bebida que sufre cambios constantemente y que sólo deja de hacerlo el día que, de alguna manera, «muere». Por ello, podemos hablar de que el vino tiene un ciclo de vida y un momento donde su consumo es óptimo. 

Como la mayoría sabe,  el vino tiene una naturaleza cambiante, y sufre una serie de reacciones fisico-químicas que van determinando su sabor, su aroma, cuerpo y otras tantas características a medida que pasa el tiempo. 
Desde el embotellamiento, tras el proceso de elaboración del vino, este pasará por diferentes períodos, experimentando primero un proceso de maduración. Luego, pasará por una etapa en donde sus características  alcanzarán su máximo esplendor. Estas mismas irán desapareciendo, hasta llegar al punto en donde el vino no debería consumirse como tal.

El ciclo de vida de consumo

Muchas son las características que van a condicionar la duración del ciclo de vida del vino, como: las uvas seleccionadas para su elaboración, la calidad de las mismas, la añada, el tipo de vino, los procesos de elaboración, su tiempo de envejecimiento, etc. Pero en todos los casos, podemos contemplar 3 fases: desarrollo, madurez y declive. Una vez que ingresa a esta última etapa, el vino irá perdiendo progresivamente sus propiedades.


En el caso de los vinos tintos reserva, estos deben cumplir con al menos 3 años de envejecimiento, con un mínimo de 12 meses en barrica. En estos vinos la evolución en botella es más lenta y sostenida en el tiempo. El ciclo de vida de estos vinos puede prolongarse hasta los 10  años aproximadamente, estando su momento óptimo para el consumo entre los 5 y los 8 años.

El secreto de los espumantes 🍾

Cada vez son más los que prefieren los vinos espumantes, y no sólo para fechas festivas o acontecimientos importantes.

Pero… alguna vez te preguntaste ¿cómo se producen? y ¿cuáles son las variedades utilizadas para su elaboración? Si no es así, en la siguiente nota te lo contamos.

Las cepas más utilizadas para producir espumantes son Chardonnay, Pinot Noir y Pinot Meunier. Estos vinos se caracterizan por poseer gas disuelto, proveniente de una segunda fermentación dentro de un envase que no permita la liberación del dióxido de carbono o puede ser adicionado de forma artificial, generando burbujas medianas que ascienden en la copa de forma irregular.

De los métodos de producción de espumantes, son dos los más utilizados.

  • Método champenoise o tradicional

La primera fermentación para conseguir el vino base se realiza en tanques de acero inoxidable habitualmente y la segunda fermentación se produce en la botella y requiere de la mano del hombre experto.

  •  Método rural o ancestral 

Este método es más antiguo que el Champenoise y su práctica ha aminorado en la mayoría de los casos. Una vez conseguido un vino base, prosigue con una segunda fermentación en botella de forma espontánea, utilizando solo los azúcares reductores residuales del vino base. Es decir, sin agregados adicionales.

Y para el final… El licor de expedición es un secreto bien guardado que se agrega al final de la elaboración. Es el encargado de definir la calidad del espumante, como así también, la graduación de azúcar del mismo. Detallamos a continuación las categorías: 

  • NATURE: Hasta 3 grs de azucar por litro.
  • BRUT NATURE: Hasta 7 grs de azucar por litro.
  • EXTRA BRUT: Hasta 11 grs de azucar por litro.
  • BRUT: Hasta 15 grs de azucar por litro.
  • DEMISEC: Entre 15 y 40 grs de azucar por litro.
  • DULCE: Mas de 40 grs por litro.

5 razones por la que beber una copa de vino es beneficioso para la salud 😋

Independientemente del motivo, ésta bebida tiene múltiple beneficios centrados en la salud. Si bien su consumo excesivo puede traer consigo efectos negativos, si lo hacemos moderadamente puede ser un gran aliado para tu bienestar. 

Seguramente te alegrará conocer los siguientes beneficios:

  1. Es alto en antioxidantes. Esta bebida contiene pilofenólicos que muchas otras bebidas alcohólicas no tienen. Estos actúan como antioxidantes cuando entran en el organismo. Además, cabe destacar que está hecho de uvas y estas frutas son también muy buenos antioxidantes para el organismo.
  2. Menor riesgo cardiovascular. Una copa de vino al día también es buena para la salud cardiovascular. Si bien el vino blanco, también es considerado bueno para el corazón, el vino tinto aporta muchos más beneficios al músculo más importante de nuestro cuerpo.  Un estudio de la Revista del Colegio Americano de Cardiología encontró que las personas que consumían 1 o 2 copas de vino al día tenían un 25-30% menos de probabilidades de tener algún tipo de problema del corazón en el futuro.
  3. Mejora la salud del hígado. Si bien todos sabemos que el consumo excesivo de alcohol puede provocar efectos negativos a nuestro cuerpo y salud, como la cirrosis hepática, una copa moderada de vino tinto puede mejorar la salud del hígado en general. Además
    podría reducir el riesgo de enfermedad hepática no alcohólica (NAFLD, por sus siglas en inglés), en un 50%. Una de las cosas que debes evitar es mezclar tu copa de vino, con un vaso de cerveza u otra bebida alcohólica. Las personas con tendencia a combinar estas bebidas tienen 4 veces más probabilidades de padecer NAFLD. 
  4. Es bueno para el cerebro. Otra de las razones que probablemente muchos no conocen, es que el vino, en especial el tinto, no solo ayuda a despejar la cabeza, sino que también contribuye a disminuir la inflamación cerebral que podría conducir a enfermedades neurológicas crónicas en el futuro. Asimismo, el vino puede ayudar a eliminar toxinas en varias regiones importantes del cerebro, incluyendo las que se sabe que causan la enfermedad de Alzheimer.
  5. Previene diabetes. Los vinos tintos secos, como Cabernet Sauvignon,  reducen el riesgo cardiometabólico en las personas que sufren de diabetes tipo 2.  Además, los polifenoles que están contenidos en esta bebida ayudan a regular los niveles de azúcar que hay en la sangre y a reducir la resistencia de la insulina en personas que padecen de diabetes.

¡Estas razones bastan para hacer un brindis con una copa de vino! 🎉

El arte del maridaje

El acceso a millones de recetas y vinos, nos hace la vida un poco más complicada y mucho más entretenida. El maridaje es un arte, donde se puede combinar, armonizar o acompañar, los distintos tipos de vino con los diferentes sabores gastronómicos con el fin de unirlos, en un complemento perfecto. Al final, todo va a depender de nuestra propia experiencia combinando sabores, colores, texturas y aromas. 

Consejos para maridar con vino🍷

  • Encontrar el equilibrio justo: Pensar en el vino y la comida en conjunto

Ésta es una regla primordial para la mayoría de los sumilleres. Siempre debemos buscar una sinergia, una armonía que funcione en nuestro paladar. Por ello, antes de realizar la elección, tenemos que considerar los aromas, sabores, peso, y estructura de la comida y el vino conjuntamente. 
Los menús se ordenan según la intensidad de los platos y, de manera similar se ordenan también los vinos que los acompañan.

  • Conocer el perfil aromático y los sabores del vino

 Lo que buscamos es descubrir su identidad, sobre la cepa y su origen, identificar las características del mismo, para complementarlas de la mejor manera posible. Todos los sabores (amargo, dulce, salado, acído y umami) se encuentran en los vinos y en nuestras comidas, provocando muchas interacciones.

  • Cuidado con los dulces

Cuando probamos un postre, el gusto pierde sensibilidad y el vino tendrá un sabor menos dulce. El vino tiende a ocultar sus notas de fruta y disminuye su cuerpo, pero aumenta la sensación de sus taninos y acidez. En resumen, el vino pierde sus características y hace más difícil nuestro maridaje. Por eso con postres siempre se recomienda que el vino sea más dulce que el mismo.

  • Elegir un vino para servir con los entrantes y aperitivos

Basándonos en los puntos anteriores, podemos establecer unas claves comunes para elegir el vino perfecto para cada tipo de comida. 
De ahí que, por lo general, acompañemos los entrantes y primeros platos con vinos blancos o rosados, seguidos de vinos tintos jóvenes, tintos más maduros y finalmente, rematemos el menú con vinos generosos y dulces.

  • Confía en tu gusto personal

El maridaje de vinos es, principalmente, una cuestión de gustos. Una regla fundamental: elige un vino que te guste beber solo. Si el vino tiene la suficiente personalidad para proporcionarte placer por sí mismo, entonces solo te queda descubrir cómo puede combinar con tus platos favoritos.

grilled pork steak

Para vos ¿el maridaje es más ciencia o arte? 🤔